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Aunque cuando se habla de educación a distancia, en la actualidad, sólo parece existir como técnica de comunicación Internet, no siempre ha sido así, ni mucho menos. Internet lleva en nuestras vidas apenas 20 años, pero desde luego parece que es el medio propicio (y único) para los estudios a distancia.

Fuente: http://marielahernandezunahcasued17.wikispaces.com

Pues existen más técnicas que Internet, pero a excepción de la correspondencia por correo postal, todas las existentes y más utilizadas tienen también su máxima expresión en el medio de medios.

La resistencia al cambio es algo innato en el ser humano, pero la integración de los elementos tecnológicos en la esfera de la docencia genera una resistencia aún mayor: la incertidumbre y la indecisión pueden hacer que el docente o bien desprecie las nuevas tecnologías en su papel educativo o que las llegue a mitificar. En ambos casos hay que poner pie en tierra y darle a las TICs el verdadero papel que tienen para el docente.

Fuente: http://api.ning.comHace unos años, el docente que se zambullía en el mundo de las nuevas tecnologías buscando recursos con los que reforzar sus clases era el prototipo de persona que, guiada por su curiosidad innata, tenía que aprender él primero lo que luego iba a enseñar en sus clases. En la actualidad éste no es el paradigma de profesor que usa las TICs (por fortuna), pero también existe un nutrido grupo de docentes que, con verdaderas reservas, se introduce en un mundo para él desconocido. Los miedos y obstáculos que separan a un profesor presencial de uno virtual son lógicos: desde la incomodidad que supone un tipo de comunicación que no comparte tiempo y/o espacio con sus alumnos, el recelo en la entrega de trabajos pautados al alumno (¿lo habrá hecho realmente el alumno? ¿Con ayuda? ¿Será una copia de "algo" bajado de internet?) a la dificultad en comprender los problemas de aprendizaje individualmente de los alumnos o incluso captar la evolución de los mismos...

Todos estos miedos e inseguridades son comprensibles, máxime cuando uno desarrolla su labor de "cara al público"; un público que, dependiendo de la edad de los discentes, puede llegar a ser muy crítico y no perdonar un error de un profesor que, con seguridad, puede estar menos versado en las tecnologías y su uso, de lo que lo están ellos mismos.

A raíz de la entrada (e interesante posterior debate) de Raúl Ferrer: Mamá, quiero ser bloguero, de salud, hemos decidido explorar las ventajas y quizá también los inconvenientes que puede conllevar la publicación de un blog desde el punto de vista educativo.

Las ventajas educativas para el estudiante que realiza un blog son múltiples:

  • Estimula a los alumnos a escribir (y a escribir bien, intentando cuidar la sintaxis, la ortografía, el vocabulario y el estilo). El hecho de poder llegar a más audiencia hace que el alumno escriba con mayor profundidad.
  • Mejora la percepción del diseño dado que se visualiza de forma instantánea lo que se produce.
  • Mejora el proceso de síntesis del alumno ya que deben ser puntuales y precisos en sus escritos.
  • Contribuye al desarrollo de habilidades en comunicación gráfica, alfabetismo en medios y competencias tecnológicas. El uso de complementos gráficos como imágenes, vídeos, mapas conceptuales, estimulan la creatividad e imaginación.
  • Si el blog es conjunto, estimula el intercambio de ideas y el trabajo en equipo.
  • Estimula la búsqueda activa de documentación, la selección de dicha documentación y la extracción de ideas.
  • Permite al estudiante la diferenciación crítica de entradas de otros blogs que, por calidad y referencias, puede ser útil (lo que conocemos comúnmente como "separar el polvo de la paja").

Aunque la evaluación debe ser una tarea continuada, cuyo fruto ha de considerar  una serie de valoraciones más o menos objetivas, cada vez que nos enfrentamos de nuevo a ella nos surgen una serie de cuestiones inquietantes.

Sólo el hecho de plantearnos cuestiones nos lleva a pensar si sabemos evaluar. No hemos sido formados en esta labor y nos guiamos por la experiencia previa propia y ajena, por la imitación de modelos evaluadores a los que nosotros fuimos sometidos o por lecturas  voluntariosas.

Este asunto no es trivial pues el resultado de las evaluaciones, en sus distintas modalidades, marca el devenir de los estudios del educando de manera inmediata o a más largo plazo. De ahí la normal preocupación por hacerlo bien. Pero, ¿qué es hacerlo bien? Cuando tenemos un conjunto de referencias amplio, un seguimiento más o menos prolongado, podemos pensar que, aunque sea de forma intuitiva, somos capaces de dilucidar esta cuestión. Nos sentimos capaces de poner una nota que refleje el desempeño, las aptitudes o las actitudes del alumno. Aún en este caso siempre puede haber otras versiones u otras formas más detalladas, precisas u objetivas de medir al estudiante. Y donde hay variación y heterogeneidad a la hora de medir cabe plantearse la justicia de la medición y sumirnos, de nuevo, en la incómoda incertidumbre.

Evaluacion en Fisioterapia

Cuando se trata de evaluaciones sumativas, de exámenes, aún parece más complicado. Los factores distorsionantes de la ejecución de una prueba práctica (el fenómeno de “quedarse en blanco”, los nervios, una cuestión que precisamente no se domina) generan discrepancias entre lo que el estudiante sabe y manifiesta saber. Esto lo hemos experimentado y nos damos cuenta que que muchas veces el mejor pierde esa condición de manera abrupta o el menos saliente hace una prueba impoluta.

Aunque la educación a distancia siempre parezca una idea novedosa, la base de esta educación nació hace más de un siglo y en esencia (salvo por el uso de distintas tecnologías) sigue siendo la misma, aunque para estar en consonancia con los tiempos actuales, prácticamente debemos hablar de educación online cuando nos refiramos a distancia. Internet ha fagocitado, por sus múltiples ventajas, el resto de herramientas educativas a distancia existentes.
Anna Ticknor (1873) fundadora de la Society to Encourage Studies at Home

Distinguimos a muy grandes rasgos, tres etapas de la educación a distancia:  

  1. Educación por correspondencia: Se inció la educación a distancia con clases de lengua en Berlín en la década de 1850, aunque su verdadero auge comenzó en 1873 cuando se estableció la "Society to Encourage Studies at Home" en Boston. Esta organización supo atraer a más de 10.000 estudiantes en sus 24 años de vida. Los estudiantes -la mayoría mujeres- mediante una correspondencia mensual con sus profesores intercambiaban lecturas guiadas y test de evolución. Pocos años más tarde comenzaron los estudios universitarios por correspondencia a través de la Illinois Wesleyan que ofrecía licenciaturas, másteres y doctorados. Volviendo a Europa, Francia creó el "Centre National d´Enseignement par correspondence", que aunque inicialmente estaba destinado a la educación de niños para la 2ª Guerra Mundial que se preveía inminente, enseguida se convirtió en una organización de enseñanza para adultos.

En la bitácora de Rosa, enfermera desde hace 20 años, encontramos entradas y muchos vídeos explicativos sobre multitud de temas relacionados con la salud. Un ejemplo claro de como utilizar la red para educar y enseñar. Desde fisioE os lo recomendamos.

 

Se pueden distinguir tres perspectivas teóricas diferentes que se han sucedido durante los últimos años y que han sido las bases contemporáneas del estudio docente.

  • http://uso-grupo1.wikispaces.com/Relaci%C3%B3n+profesor+y+alumno+e+influencia+de+las+TICAgenda clásica: Es la corriente didáctica que mantiene al profesor como un buen planificador, dado que se esfuerza en pensar la clase y sus actividades anticipadamente. Se nutre de objetivos, contenidos, actividades y evaluaciones. Es posible que muchos de nosotros nos sintamos identificados con esta forma de docencia por haberla cursado en nuestra infancia, o incluso, en la actualidad.
  • Psicología cognitiva: Se inició en la década de 1970 y 1980 aunque no se extendió por todos los países con el mismo ímpetu. Se valoraba la reflexión tras la clase magistral dada por el maestro y, mediante reflexiones y puestas en común, se analizaba el valor de las explicaciones y contenidos del docente.
  • Estudio de la clase: En las últimas décadas, y ahí es donde se confluye con el tratado de Bolonia, se pone el acento en el estudio de la clase, en su transcurrir, en el papel de (aún estando previamente planificado) lo más espontáneo y las intuiciones, y en la sabiduría práctica. Es en este último aspecto donde la Fisioterapia debe saber aprovechar esta nueva forma de docencia, aunando el carácter práctico del estudio en clase, con el carácter práctico propio de unos estudios sanitarios.

Conocimos a Alfredo Prieto a raíz de nuestro interés en la implantación de nuevas formas de hacer docencia en el contexto de las Estancias Clínicas de Fisioterapia. Concretamente estudiabamos el aprendizaje basado en problemas (ABP). El pasado verano tuvimos la suerte de asistir a uno de sus cursos en la Universidad Rey Juan Carlos. Haciendo uso de las herramientas de las que disponemos nos gustaría haceros llegar algunas de sus enseñanzas para mejorar la docencia. En concreto, unos videos grabados en la Universidad de Vigo, y las direcciones donde nos permite acceder a muchas de sus ideas.

Vídeos en http://tv.uvigo.es/gl/serial/1080.html

El Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) asume formas de docencia que poco tienen que ver con la tradicional clase en la que los profesores exponen sus conocimientos y los alumnos los aprenden y repiten. Se proponen formas de aprendizaje activas, en la que hay una comunicación bidireccional entre docentes y discentes. El vídeo que anunciamos en fisioE, realizado por Wilma Penzo, hace hincapié en estas formas de enseñanza en las Ciencias de la Salud. Esperamos que os sea útil.

Los indicios y avisos de que la situación económica tendría traducción en la universidad pública española vienen de lejos. El profesorado, en su condición de empleado público, los demás trabajadores y los alumnos habrán notado como la crisis impregnaba su quehacer diario. Serán muchos los aspectos y tareas afectados pero aquí queremos reflejar nuestra sorpresa ante el importantísimo aumento del precio de estudiar.

Universitarios y aspirantes a serlo  y sus familias han encontrado un motivo más de enojo y desaliento. Nos llegan noticias el aumento de los precios del crédito de las titulaciones de grado universitarias en una universidad pública. Y, suponemos,este aumento será generalizable al resto de universidades. En esto tiempos de recortes, reasignaciones, miramientos, el incremento de los costes para el receptor de un servicio o producto causa mucho daño, más si se acompaña de la disminución de salarios y ayudas. Nada sorprendente. Lo que sí es una sorpresa es el espectacular crecimiento del coste de estudiar. Pongamos algunos ejemplos. El crédito de carreras como Medicina o Fisioterapia pasa en primera matrícula de 18,09 euros a 27,14 euros (50% más). En tercera matrícula el precio pasa de 30,75 euros a 94,75 euros (un 208 % más). En el caso de la segunda matrícula el incremento es del 123 %.

Caben argumentos superficiales como que el erario público no debe sufragar los gastos procedentes de la financiación a los malos estudiantes. Y más  en  los tiempos que corren donde sería ofensivo detraer fondos de otros menesteres más acuciantes o productivos. Sin embargo, se pueden contraponer otras razones que hagan replantearse aquellos argumentos. Para empezar, la brutal subida de tasas impide el margen de maniobra para adaptarse a ella a muchos alumnos. Seguimos con que los motivos para que gran cantidad de ellos hayan necesitado más de una, dos o tres convocatorias en una asignatura no son la haraganería, vangancia o pereza. Y también decimos que el hecho de precisar más de una matriculación puede provenir de la organización que han previsto muchos estudiantes en determinadas asignaturas que incluyen práctica y teoría.

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